El hotel debe su nombre a la milenaria iglesia que forma parte del complejo y que aún hoy se encuentra abierta al culto. Fue erigida en 1045. En el siglo XIII los monjes benedictinos fundaron un convento que en el siglo XVII se convertiría en morada patricia. En 1875 la estructura fue adquirida por la familia Simonetti, que actualmente sigue siendo la propietaria.
La cocina del hotel propone platos típicos de Umbría personalizados que varían en base a las estaciones. El restaurante del hotel Relais, citado en las principales guías turísticas, se compone de diferentes salas.